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Principios y Objetivos del G.O.D.F.

Principios y Objetivos del G.O.D.F.

Una organización abierta

Convertirse en francmasón implica ser incorporado como miembro de una logia: Un recorrido difícil y largo que comprende tres entrevistas y un voto cualificado. Para abandonar la logia, basta con enviar un correo o un mensaje de texto: Todo lo contrario de un movimiento sectario en el que se entra fácilmente, en el que se abdica de la propia libertad y bienes, y del que rara vez se sale indemne. La adhesión a una logia del Gran Oriente de Francia implica una cotización anual, así como la participación en dos reuniones mensuales (llamadas Tenidas). Atención, permanezcamos vigilantes: Ciertas sectas, para desarrollarse, toman de la masonería algunos elementos: ¡No tienen nada que ver con la francmasonería!

Un lugar de reflexión

La francmasonería ofrece herramientas de búsqueda personal, filosófica, espiritual… No es, en ningún caso, una “religión sustitutoria”. Sus rituales y las leyendas fundacionales de la Orden tienen a menudo un origen bíblico. Pero la francmasonería, ni imita a las religiones ni las rechaza. Siendo adogmática y no imponiendo ninguna creencia en ninguna transcendencia, no se sitúa en el mismo plano: La francmasonería cuestiona al Hombre y le propone encontrar en sí mismo su verdad. Por lo demás, numerosos miembros del Gran Oriente de Francia son creyentes y practicantes, lo que no les impide defender el corolario de la libertad de conciencia: La laicidad.

Una apuesta por la libertad

El Gran Oriente de Francia se preocupa por lo que sucede en la sociedad, pero nunca a través de un debate partidista. Se trate de opciones políticas o de creencias religiosas, la libertad de conciencia es esencial. Efectivamente, la francmasonería tiene como vocación reunir a hombres y mujeres de diversas opiniones: Todas las sensibilidades están representadas en su seno, exceptuando las contrarias a los valores de la República y a la Declaración universal de los Derechos del Hombre.